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La vida de los otros

Un proyecto fotográfico de la Biblioteca Pública Piloto y el Claustro Comfama

Si existen fronteras que dividen o separan lo privado de lo público, estas líneas son difusas. ¿Dónde termina el territorio de lo íntimo? ¿Dónde empieza lo que otros pueden ver o saber? Tal vez no hay respuesta, porque para empezar cada quien es libre de poner ese límite donde mejor le plazca; decidir dónde comienza y dónde termina su privacidad, y hacer de ello, también, un asunto selectivo o móvil. Es decir, cerrar el espectro para unos y abrirlo para otros, o llevarlo hacia delante o hacia atrás, como quien mueve una cerca.  

Como sociedad nos hemos puesto de acuerdo en algunas reglas: las de la desnudez, por ejemplo, que aceptamos como parte esencial de lo íntimo. Pero hay otras menos rígidas hacia las cuales podemos mirar con cierta soltura, empujados, sobre todo, por la curiosidad: fisgonear a través de una ventana, espiar gente en los parques, ver a otros darse besos. Esas cosas que todos hemos hecho porque la privacidad ajena nos causa curiosidad. Entrar sutil y fugazmente en la esfera íntima de otros puede ser una condición muy humana. 

Esta exposición está compuesta por una serie de imágenes que penetran en el territorio de lo privado, pero mirando desde una zona segura que permite acceder sin vulnerar: el desayuno de un famoso, un quirófano en acción, el taller de un maestro, y hasta cómo son por dentro los centros de poder, inaccesibles, como lo fue alguna vez este Claustro, ahora la casa de todos.  

En suma, esta es una pequeña muestra de la vida de los otros reflejada en fotografías, porque quizás ningún otro invento ha logrado entrar tanto en lo privado y lo íntimo, y hacer de ello algo público. Una mirada a eso que sabemos que está ahí pero a veces no lo vemos, sobre todo en estas épocas.  

*Este trabajo hace parte de la exposición fotográfica La vida de los otros, realizada en el Claustro Comfama en julio de 2019

Fotografías:

El beso en la boca, a todas luces un acto íntimo y privado, aceptado en la cotidianidad solo cuando el cine, a partir de la década de 1930, comenzó a mostrar parejas –hombre y mujer– que se besaban.  Purificador bucal Kiss. León Ruiz. 1975
La recuperación de una madre luego del parto que pasa a la esfera de lo público a partir de imágenes fotográficas tomadas para campañas publicitarias del viejo Instituto de Seguro Social. 
Maternidad de Santa Gertrudis. Gabriel Carvajal. 1950 

La pareja en el ensimismamiento del amor que no se da cuenta del mundo que los rodea. Expuesta, sin embargo, a los ojos de los otros por el fotógrafo que los espía.  Pareja de enamorados. León Ruiz. 1975.

La muerte está rodeada por el ritual del funeral, el cual contempla el tabú en torno al cadáver. Sin embargo, la muerte de un ilustre –como lo fue el médico antioqueño Manuel Uribe Ángel– permite que ese tabú se flexibilice y pueda ser retratado para conocimiento público.  
Manuel Uribe Ángel. Fotografía Rodríguez. 1904 

Por siglos las imperfecciones físicas debieron permanecer ocultas. Sacarlas de la esfera individual e íntima era un acto casi vergonzante. El uso de la fotografía con fines científicos, sin embargo, permitió el tránsito hacia lugares más públicos y la posterior aceptación masiva de la diferencia.  
María Francisca Vivares. Fotografía Rodríguez. 1895

Espiar a otros que no se dan cuenta de que los miramos… todo lo hemos hecho. Esta fotografía hace parte de una serie fotográfica que retrataba a anónimos en bancas de parques sin que ellos lo notaran. 
La Banca. León Ruiz. 1980
La evolución de la tecnología fotográfica condujo a que las cámaras fueran cada vez más pequeñas y portátiles. Esto permitió sacar fotografías de lugares impensables, privados y reservados solo para expertos, como las salas de cirugías.  
Sala de cirugía. Francisco Mejía. 1944
¿Cómo viven los otros? ¿Cómo son sus casas? ¿Cómo vivía la gente en el siglo pasado? La intimidad de los demás, esa gran fuente de curiosidad.   
Casa de Jaime Rodríguez. Fotografía Rodríguez. 1925
Agua de Dios fue una colonia de aislamiento donde por años trasladaron a los enfermos de lepra en Colombia. Quienes vivían allá estaban rodeados de estigma y misterio. Quizás pocos lugares poseían una condición de privacidad más hermética que los llamados “lazaretos”.  
Agua de Dios. Gabriel Carvajal. 1944
El duelo de la madre, la intimidad del dolor, expresado acá en la estatua dolorosa que acompaña el mausoleo del hijo de Carlos Coroliano Amador, empresario y hombre de negocios que habitó Medellín a finales del siglo XX y principio del XX. 
Cementerio San Pedro. Diego García (DIGAR). 1950
La cámara fotográfica antigua, hasta su evolución actual en los teléfonos celulares, quizás ha el invento que más ha conseguido convertir una situación privada en un evento público.  
Fiestas del maíz. Gabriel Carvajal. 1945
¿Hay misterio en la creación? La intimidad de un artista en su taller, aquí revelada por el retrato de Aníbal Gil entintando una piedra litográfica.  
Aníbal Gil. Gabriel Carvajal. 1975  
La miseria y la impotencia, sensaciones y sentimientos que pertenecen a lo 
Íntimo, expuestas por una fotografía tomada al descuido. 
Familia humilde mirando una vitrina de navidad. Horacio Gil Ochoa. Sin fecha
El baño o la ducha es una frontera de intimidad por lo regular infranqueable en adultos. En los niños, por el contrario se admiten tomas como estas, de la que tal vez hay una en cada casa: el bebé en la ponchera.   
Elena Duperly. Oscar Duperly. 1920

La muerte y el duelo son situaciones que suelen expresarse en la intimidad, en especial la muerte infantil, que está rodeada de tabú. Sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del XX, la fotografía de difuntos – en especial de niños– fue una práctica bastante común. 
Inés García y familia. Benjamín de la Calle. 1927
Al igual que el leprosario de Agua de Dios –que aparece en esta misma exposición fotográfica– la permanencia en el manicomio estaba rodeada de estigma que se mantenía en la esfera de la privacidad. Quiénes vivían allí y cómo era la vida al interior, eran preguntas que causaban curiosidad en la ciudad. Por demás, el manicomio de Medellín quedaba en el alto de Bermejal. En ese mismo lugar funciona hoy la sede de Comfama de Aranjuez.  
Vista de los enajenados. Benjamín de la Calle. 1910

La intimidad del cuarto, de la habitación para dormir, era vulnerada en los antiguos internados de estudiantes, en donde los largos dormitorios pasaban a convertirse en comunales y públicos. El de la foto fue tomada en este mismo edificio, en el espacio que hoy ocupa el salón de baile.  
Dormitorio del colegio San Ignacio. Francisco Mejía. 1938

11 Responses to La vida de los otros

  1. Magdalena Rios M.

    Me encanta la fotografia. Aunque no se tomar fotos me enantan esa que son asi expontaneas, de la naturaleza , del campo, de los niños en sus juegos.
    Caminando le tomo fotos a lo que no se ve a simple vista por el camino, a la flor, al tronco caido, a un puente que deja ver una hermosa corriente de agua. En fin me encanta la fotografia y la historica tambien donde se reflejan las costumbres de las diferentes epocas. Por ejemplo cuando le tomaban fotos a las exequias de alguien desde que lo sacaban de la iglesia hasta la subida al cementerio. Super genial. La invencion de la camara me ha parecido el mas maravilloso por que es capaz de retener el tiempo, guardarlo y mostrarlo el resto de la vida a dierentes generaciones y traer aquellos seres que ya no estan y que algunos por medio de ella los pudimos conocer. Gracias por este maravilloso espacio.

  2. YESICA RIVERA

    Que bonito, es un tesoro poder ver estas imagenes de tantos años atras… increible.

    Muchas gracias.

  3. Beatriz E. Carmona Toro

    Que exposición de fotos tan hermosas! Me encanta observar este tipo de fotografía en blanco y negro, son fascinantes.
    Admiro mucho la fotografía. Son momentos e instantes que se guardan para la posteridad. Las fotos nos llevan a revivir momentos mágicos, graciosos, alegres y tristes. Siempre nos están recordando algo de lo vivido.

  4. JESUS ALBERTO SALDARRIAGA MOLINA

    Las fotografías son momentos históricos que traemos al presente… Excelente y muchas gracias por este bello trabajo.

  5. Ana Patricia Villa López

    Excelente exposición, un paseo por la intimidad de otra época.

  6. Excelentes fotografias! Rememoran un antaño poco conocido.

    • María Yolanda Vahos Jiménez

      Muchas gracias Comfama por este gran resumen de fotografías, súper genial, me encantó👏👏👏👏👏

  7. Luis Hernán Hurtado Carecía

    Me encantan las fotos porque me transportan al pasado con alegría y nostalgia a la ves.

  8. Julián Andrés Ochoa Ŕios

    Hacer una exposición es mas que montar una imagen con un texto…. hay que contar una buena historia…. creo que esta muestra esta en deuda de ese entramado historico que el título me llevó a buscar… quedó pendiente la mitad…

  9. Evelio yepes p

    Excelente exposición. Cultirizante

  10. MARTHA LEONOR

    Puros recuerdos y ver cómo pasa. Las costumbres y cómo ha avanzado nuestro país.
    Felicitaciones

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